¿Sabías que el 14 de febrero no es sólo el Día de San Valentín, es también el Día Mundial de las cardiopatías congénitas? Con motivo de esta fecha tan importante, en Especialista en cardiología queremos dedicar el artículo de esta semana a explicar qué son las cardiopatías congénitas. Se trata de una realidad que afecta a miles de personas (niños, adolescentes y adultos) desde su nacimiento y que, sin embargo, sigue siendo poco conocida.
Comencemos por el principio. Las cardiopatías congénitas son un grupo de enfermedades caracterizado por la presencia de alteraciones estructurales del corazón producidas por defectos en la formación del mismo durante el período embrionario. En la inmensa mayoría de ellas existe una causa multifactorial, por el momento no conocida. Se calcula que aproximadamente el 1% de los bebés nace con algún tipo de cardiopatía congénita.
Tipos de cardiopatías congénitas
Las cardiopatías congénitas se clasifican en función de su gravedad, tipo de anomalía y la presencia de cianosis, abarcando desde condiciones simples hasta complejas y críticas Existen más de cincuenta tipos diferentes y pueden clasificarse en:
Cortocircuitos izquierda-derecha. Se produce un defecto en las estructuras cardiacas que separan la circulación sistémica de la pulmonar. Por tanto, se produce el paso de sangre de la circulación sistémica a la pulmonar. Dentro de esta clasificación podemos encontrar las comunicaciones interauriculares, comunicaciones interventriculares o ductus arterioso persistente, entre otras.
Lesiones obstructivas. Dificultan la salida de la sangre de las cavidades cardiacas. Entre ellas están la coartación aórtica y las estenosis aórtica y pulmonar.
Cardiopatías congénitas cianóticas. El flujo sanguíneo anormal va desde la circulación pulmonar a la sistémica, pasando sangre no oxigenada adecuadamente a los tejidos. Esto provoca lo que se llama cianosis, amoratado de labios y lecho ungueal. Las cardiopatías congénitas más comunes dentro de este grupo son tetralogía de Fallot y transposición de grandes vasos.
Dado el gran número de cardiopatías congénitas, la sintomatología es muy variable. Pueden ir desde las que son asintomáticas y no requieren de tratamiento hasta otras más graves que requieren de cirugía para su corrección durante las primeras semanas de vida. La buena noticia es que, gracias a los avances médicos, muchas de estas patologías pueden diagnosticarse incluso antes del nacimiento y tratarse de forma precoz, mejorando notablemente el pronóstico.

Pruebas para su diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico temprano marca la diferencia. Hoy en día, las ecografías prenatales, el seguimiento pediátrico y las pruebas cardiológicas especializadas permiten detectar la mayoría de las cardiopatías congénitas en fases muy iniciales.
Es importante destacar que, aunque las cardiopatías congénitas suelen producir alteraciones tanto en electrocardiogramas como en radiografías de tórax, es importante realizar una ecocardiografía. Gracias a esta prueba, se puede diagnosticar y evaluar la gravedad de la mayoría de estas patologías.
Una vez identificada la cardiología congénita, si se precisa tratamiento, suele ser quirúrgico. En algunos casos, la alteración se corrige con una única intervención. Sin embargo, en aquellas que son más complejas, es posible que sea necesario realizar más de una operación. Como hemos comentado antes, gracias a los avances y nuevas tecnologías, muchas de estas intervenciones se pueden hacer por vía percutánea mediante punciones.
Muchos pacientes, tras la intervención, pueden llevar una vida plena, activa y con buena calidad. Eso sí, los controles y seguimientos médicos son esenciales para prevenir y detectar la posible aparición de complicaciones.
Día Mundial de las cardiopatías congénitas
Con motivo del Día Mundial de las cardiopatías congénitas el próximo 14 de febrero, es importante darle visibilidad a esta enfermedad del corazón, así como mostrar empatía y acompañar a quienes la sufren. Para más información o si necesitas un diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del corazón, pide cita al Dr. Ignacio Plaza Pérez, cardiólogo con más de 40 años de experiencia, en su clínica de Madrid.


