Hablamos de arritmias cardíacas cuando el ritmo del corazón se altera, independientemente de si se produce durante segundos, minutos o de forma crónica.
Para entender mejor qué es una arritmia cardíaca, es importante explicar que el corazón late gracias a un sistema eléctrico interno que regula tanto su frecuencia como su ritmo. El problema viene cuando este sistema falla provocando una alteración en el ritmo normal del corazón. ¿Qué puede ocurrir? Que los latidos sean demasiado rápidos, demasiado lentos o que se produzcan latidos irregulares.
Es cierto que algunas arritmias no requieren tratamiento, mientras que otras sí pueden provocar complicaciones graves si no se diagnostican a tiempo como, por ejemplo, la formación de coágulos o aumentar el riesgo de sufrir un ictus.
Desde Especialista en cardiología te contamos cuáles son los tipos de arritmias cardíacas más frecuentes, las principales causas que provocan su aparición y cuándo se debe visitar al cardiólogo.
Tipos de arritmias cardíacas más frecuentes
Taquicardia. Ocurre cuando la frecuencia cardíaca supera los 100 latidos por minuto en reposo. Estos episodios pueden durar segundos, minutos u horas. Un tipo común de taquicardia es la fibrilación auricular, donde las cavidades superiores del corazón (aurículas) laten de forma caótica. Entre los síntomas, las personas pueden notar palpitaciones, dolor torácico, falta de aire o sudores fríos.
Bradicardia. El ritmo cardíaco disminuye por debajo de los 60 latidos por minuto en reposo. Los síntomas pueden incluir mareos, fatiga extrema o incluso desmayos (síncopes). Puede ser un problema grave si la frecuencia cardíaca es muy lenta y el corazón no puede bombear suficiente sangre rica en oxígeno al cuerpo.
Latidos irregulares. Es una percepción anormal de los latidos del corazón. Pueden sentirse como golpes fuertes, rápidos, irregulares o incluso pausas en el ritmo cardíaco. Puede ocurrir en reposo o durante el esfuerzo. En la mayoría de los casos son inofensivas y se producen por estrés, falta de sueño, consumo alto de estimulantes (Cafeína, alcohol, nicotina…), deshidratación o desequilibrios electrolíticos.
Arritmias ventriculares. Son menos comunes, pero más graves ya que pueden provocar una parada cardíaca. Ocurren en las cavidades inferiores del corazón, es decir, en los ventrículos. Suelen estar vinculadas a cardiopatías previas, por lo que un diagnóstico temprano reduce riesgos.
Causas de las arritmias cardíacas
1. Enfermedades del corazón. Las patologías cardíacas son una de las causas más frecuentes de arritmia. Entre ellas se incluyen: cardiopatía isquémica (infarto o angina de pecho), insuficiencia cardíaca, alteraciones en las válvulas del corazón o cardiomiopatías.
2. Hipertensión arterial. La presión arterial alta obliga al corazón a trabajar más, lo que puede provocar daños en su estructura y desencadenar arritmias con el tiempo.
3. Desequilibrios electrolíticos. Niveles anormales de potasio, sodio, calcio o magnesio en la sangre pueden interferir en los impulsos eléctricos del corazón y desencadenar arritmias.
4. Estrés crónico. El estrés crónico y la ansiedad prolongada afectan al sistema nervioso y pueden provocar arritmias funcionales, especialmente taquicardias.
5. Consumo de alcohol, cafeína y drogas. El exceso de alcohol, bebidas energéticas, cafeína o el consumo de drogas estimulantes aumenta el riesgo de alteraciones del ritmo cardíaco.
6. Medicamentos. Algunos fármacos, como descongestionantes, inhaladores para el asma o ciertos medicamentos para la tiroides, pueden provocar arritmias como efecto secundario.
7. Factores genéticos. Algunas personas tienen predisposición a desarrollar alteraciones cardíacas como las miocardiopatías o defectos en las válvulas del corazón de nacimiento, que suelen asociarse a la aparición de arritmias.
8. Cambios hormonales y enfermedades sistémicas. Trastornos de la tiroides, diabetes o cambios hormonales (como los que ocurren en el embarazo o la menopausia) también pueden influir en el ritmo cardíaco.
¿Cuándo se debe visitar al cardiólogo?
Las arritmias pueden pasar desapercibidas o se pueden confundir con otras patologías o estados de ánimo como nerviosismo o agotamiento. Sin embargo, existen síntomas que nos alertan que debemos acudir al cardiólogo para que analicen por qué ocurren. Entre esas señales, podemos destacar:
Palpitaciones frecuentes o intensas
Sensación de latidos irregulares o acelerados
Mareos, vértigo o desmayos
Fatiga sin causa aparente
Dolor en el pecho o dificultad para respirar
Antecedentes familiares de arritmias o muerte súbita
Además, las personas con enfermedades cardíacas, hipertensión o factores de riesgo cardiovascular deberían realizar controles periódicos, incluso si no presentan síntomas.
Si te sientes identificado/a con esta situación o es un familiar quien está sufriendo estos síntomas, pide cita al Dr. Ignacio Plaza Pérez en su clínica de cardiología en Madrid. Con más de 40 años como cardiólogo, te realizará las pruebas necesarias (electrocardiograma, ecocardiograma…) para evaluar el ritmo de tu corazón. Recuerda que detectar una arritmia a tiempo, permite establecer el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de complicaciones.


