La angina de pecho es una señal de alarma que nunca debe ignorarse. Aunque muchas personas la confunden con una simple molestia torácica, puede ser la antesala de problemas cardíacos graves, como el infarto de miocardio.
Pero ¿qué es y por qué se produce? La angina de pecho es un síntoma que indica la falta de riego al músculo cardíaco por una obstrucción temporal, total o parcial de alguna de las arterias coronarias. En otras palabras, aparece cuando el corazón no recibe suficiente oxígeno a través de la sangre. Como consecuencia, aparecerá un dolor torácico de carácter opresivo que puede irradiarse al brazo izquierdo y/o mandíbula y que puede venir acompañado de sudor, náuseas y mareo.
En la mayoría de los casos, la angina es transitoria y desaparece al cesar el esfuerzo o con tratamiento médico.
Causas de la angina de pecho
La causa principal de la angina de pecho es la reducción del flujo sanguíneo al músculo cardíaco. Esta obstrucción suele deberse a la aterosclerosis, acumulación de placas de grasa y colesterol en las arterias coronarias. También puede ser por un espasmo de las arterias coronarias, que provoca un estrechamiento temporal o por una mayor demanda de oxígeno del corazón, como durante el ejercicio físico o el estrés.
Centrándonos en los factores de riesgo, algunos de los principales que puede hacer sufrir una angina de pecho son:
– Edad, afecta a mayores de 60 años.
– Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
– Tabaquismo.
– Hipertensión arterial.
– Colesterol alto (hipercolesterolemia).
– Diabetes.
– Obesidad
– Estrés crónico
Síntomas más habituales de la angina de pecho
Los síntomas pueden variar de una persona a otra, pero los más habituales son dolor opresivo en el pecho (puede irradiarse a los hombros, espalda o mandíbula), náuseas, mareos, sensación de falta de aire, fatiga inusual y sudoración fría.
En mujeres, personas mayores y pacientes con diabetes, la angina puede manifestarse de forma atípica, con molestias abdominales, cansancio extremo o dificultad para respirar, sin dolor torácico claro.
Tipos de angina de pecho
Existen varios, cada uno con características y niveles de riesgo distintos:
1. Angina estable (o de esfuerzo). Es la más frecuente. Aparece de forma predecible durante el esfuerzo físico, el estrés o el frío, y desaparece con el reposo o la medicación. Suele indicar una obstrucción parcial de las arterias coronarias.
2. Angina inestable (o de reposo). Es más grave y peligrosa. Puede aparecer en reposo, durar más tiempo y no aliviarse con los tratamientos habituales. Se considera una emergencia médica, ya que puede preceder a un infarto.
3. Angina variante (o de Prinzmetal). Es menos común y suele aparecer en reposo, a menudo de madrugada. Se produce cuando las arterias se estrechan debido a un espasmo del músculo que forma la pared del vaso.
4. Angina refractaria. En este caso, el dolor se presenta de forma crónica. No responde a las terapias habituales, por lo que puede requerir intervenciones adicionales para su manejo.
Clínica de cardiología en Madrid
¿Cuándo se debe acudir al cardiólogo? Es fundamental consultar con un cardiólogo si aparece dolor en el pecho por primera vez y si el dolor es intenso, prolongado o diferente al habitual. También cuando la angina ocurre en reposo o empeora progresivamente, si los síntomas no mejoran con la medicación prescrita y si existen factores de riesgo cardiovascular.
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IMPORTANTE: debes acudir a urgencias de inmediato si el dolor dura más de 10 minutos y viene acompañado de dificultad respiratoria, sudor frío o pérdida de conciencia, o si existe sospecha de infarto.


